jueves, 28 de abril de 2011

Amantes



una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío


Alejandra Pizarnik, De "Los trabajos y las noches" 1965



lunes, 25 de abril de 2011

Declaración



Caballero, es absolutamente necesario que usted se entere de lo siguiente:

No puedo dejar de mirarle esa boca suya.


sábado, 23 de abril de 2011

Hablar de ti

No puedo dormir, y es que las imágenes se repiten una y otra vez. Se me hace imposible quitar el olor a cigarrillo y tus manos de mi cintura. Tampoco me olvido de las palabras cuidadosamente escogidas, del abrazo acogedor y del beso que dejaste caer sobre mi hombro.
La mirada cómplice el saludo incierto el agua que formaba arcoiris las tardes mirando el techo mis flores tus números y el corazón grabado entre ellos y tu mejilla sobre mi pecho y mis manos entre tu pelo azabache y los ojos siempre tristes y es que fue muy poco tiempo para arrancar las lágrimas que yacían en ellos y suficiente para creer de nuevo. Era posible pero lento y a veces también querías gritar mi nombre en la calle y yo escribir el love me two times en la vereda para sacarte una sonrisa cuando salieras de tu casa. Finalmente, el siempre he de creer en ti tarareado mientras tus labios se pegaban a los míos.

Ya no pronuncio tu nombre con el mismo tono de antes, porque ya no me duele. Creo que por la misma razón, hoy puedo escribir sobre ti.


domingo, 17 de abril de 2011

No te salves

No te quedes inmóvil

al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

sólo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo.


Mario Benedetti

domingo, 10 de abril de 2011



Te digo, te grito. Cuando te acercas, cuando me tocas, cuando te siento desgarrando mis flores, las violetas que tal vez ya no recuerdas.
Te añoro destilado, en aquellos diamantes verdes que se pierden con las manos en el pecho. Ya no quiero moverme pero me mueves.
Te quiero pero no "te quiero".



domingo, 27 de marzo de 2011

Escribir


Ya no escribo para nadie, pero me gustaría hacerlo. Me gustaría escribir para aquel que aún no conozco ni me conoce. Para ése que seguramente hoy descansa en el living de su casa como yo, sin imaginarse que hay alguien que espera que aparezca casi como por arte de magia.



martes, 1 de marzo de 2011

No soy la reina que dejó a su rey por un alfil

A veces me gusta mirarte a los ojos y descubrir que lo que hay en ellos no es amor. Saber que sólo es deseo, ganas de morderme los labios con fuerza y escudriñar con tus manos por debajo de mi ropa.

Saber que yo te miro de la misma manera, y que te has convertido en uno de los medios para tocar el infinito con las manos. Y es que tu y yo nos reducimos a eso, no somos ni vamos a ser nunca susurros en el oído ni palabras bonitas antes de dormir. No serás ni seré tu azúcar en el café, menos alfil. No me gustas así.

Me gusta ser y que seas el cuerpo que anhelas cuando cierras los ojos, el encuentro furtivo en lugares que nadie visita, las caricias desesperadas y los besos que se olvidan con facilidad.