miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? ¿Seré yo la que se complica por todo, o esta vez el problema dejó de ser mío?
No quiero hacer algo de lo cual estoy segura que me voy a arrepentir mañana, pero tal vez es la única solución... es que con 21 años no puedo ni quiero volver a pasar por cosas que viví cuando tenía 18. Y la incertidumbre me pesa, me agobia. Esto de estar en el limbo me molesta porque yo soy de esas personas para las cuales es blanco o es negro, nunca me han gustado los términos medios.
Parece que las diferencias de edad si pesan en algún momento.


lunes, 20 de septiembre de 2010



"La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar".

Silvio Rodríguez



lunes, 13 de septiembre de 2010

Love me two times



Hoy volví a leer lo que publiqué el 11 de Agosto y me impresioné demasiado. ¿Cómo es que las cosas cambian tanto en tan sólo un mes? pensar que casi era la señorita anti-amor al estilo de "todo es un fracaso eterno" y ahora ni yo me la creo.
Eso pasa cuando llega alguien y te da vuelta la vida. Y yo que creía que esas cosas sólo pasaban en las películas, y hoy no puedo dejar de cantar Love me two times.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Para que no me olvides

No sé que es el amor ni que siente la gente cuando se enamora. No sé si eso que veo en tus ojos es lo mismo que percibes cuando miras los míos, ni si esa mirada se mantendrá mañana.
Y es que quizás lo único que tengo claro es que no me importa si eres sur y yo norte, si tenemos ese 'miedo de flor en el vacío' o si el paracaídas se cae a medio camino.
Quiero sentirte ahora y dejar de lado las turbulencias marítimas por un momento, porque creo que hoy tuve ojos de amor, porque al fin estoy dejando que mis muertos se vayan.



miércoles, 25 de agosto de 2010


Mi herida se parece a la que tenía Aniceto Hevia en Hijo de ladrón.

lunes, 16 de agosto de 2010



Estoy llena de palabras.
Se me atascan en la garganta.


miércoles, 11 de agosto de 2010

El fracaso amoroso


Existen ciertas personas con las que definitivamente el amor no es compatible, y yo soy una de ellas. No sé si soy yo la que tiene un ojo terrible para elegir a la gente con la cual me involucro, o en realidad la maldición que la gitana me escupió en la cara en una banca cerca del Santa Lucía surtió efecto. Si estamos de acuerdo en algo es que la segunda tiene mucha más posibilidad de ser que la primera.

Tengo que considerar además las características de la mujer en cuestión, o sea yo. Soy un merengue (sí, de esos bien dulces). Pareciese que mientras más complaciente es uno menos te quieren, así que la solución es simple: convertirme en una CABRONA con mayúscula o renunciar rotundamente a ese tipo de cosas. De todas maneras ese tú y yo, y los poemas de Benedetti que nunca regalé, saben a fracaso desde el momento en que se gestan en mi mente.