No es que ya no me acuerde. De hecho lo hago siempre, sólo es que recién ahora aprendí a cargar con tu recuerdo, con ese "nosotros" que no pudo ser.
No te guardo rencor. Nunca lo hice, ni siquiera el día en que descubrí las palabritas de amor que no habían sido escritas para mí.
En ese instante de revelación asesina, mientras me deshacía en ríos incontenibles por un tú y yo nuevamente fustrado, te perdoné.
Ya sólo queda decir adiós y de verdad espero que seas feliz: tú en tu constelación, y yo en la mía.
No te guardo rencor. Nunca lo hice, ni siquiera el día en que descubrí las palabritas de amor que no habían sido escritas para mí.
En ese instante de revelación asesina, mientras me deshacía en ríos incontenibles por un tú y yo nuevamente fustrado, te perdoné.
Ya sólo queda decir adiós y de verdad espero que seas feliz: tú en tu constelación, y yo en la mía.





