viernes, 1 de mayo de 2009

No es que ya no me acuerde. De hecho lo hago siempre, sólo es que recién ahora aprendí a cargar con tu recuerdo, con ese "nosotros" que no pudo ser.
No te guardo rencor. Nunca lo hice, ni siquiera el día en que descubrí las palabritas de amor que no habían sido escritas para mí.
En ese instante de revelación asesina, mientras me deshacía en ríos incontenibles por un tú y yo nuevamente fustrado, te perdoné.
Ya sólo queda decir adiós y de verdad espero que seas feliz: tú en tu constelación, y yo en la mía.

3 días:

Luffy dijo...

a veces en la vida, es muy difícil terminar ciclos y comenzar otros nuevos, pero en la vida nada es perpetuo y todo va pasando, así como el tiempo avanza implacable cada día, las penas y las alegrías avanzan y se van desvaneciendo con el... Quizá el tiempo nos mata un poquito cada día, pero también va llevándose todas nuestras lagrimas y dándonos herramientas para seguir caminando.

no tardará en llegar algo, o alguien que te devuelva la vida, y la felicidad.

Nicand Amapola dijo...

y siempre uno se acuerda, pero al final es como asumir que cada uno por su lado es mejor. Hay almas que se tienen tanta pasión que terminan rechazandose. Es una locura, pero sucede.!
está hermoso compañerits
besitos!

hojasecas dijo...

mmm es triste...pero yo creo que todos estamos relacionados de una u otra forma, como bien dices al final sobre la constelacion...a la larga independientemente de la constelacion, son del mismo universo...