sábado, 28 de marzo de 2009


El tiempo pasa, pasa, pasa.
Yo corro entre pájaros cautivos,
mientras tus luces se alejan, se alejan.
En tu ausencia te escribo con mis atardeceres de otoño,
con estas manos y con mi manera de andar,
Te sueño entre copas rotas,
Te oigo a través de mis vidrios empañados.
A veces te grito en medio de la noche
que tus luces no se alejen, que no se alejen
y luego te mato.
Te mato con bocanadas de cielo.


domingo, 15 de marzo de 2009


Los días son dulces cuando me tomas de la mano.
Son días soleados, eternos e imperecederos
que guardo en esa pequeña cajita que yace en mi pecho.
Son mis días, ilusión e irrealidad contenida
aquello que provoca que una sonrisa se dibuje en mi rostro
los días en que tus manos no tocan las mías.



lunes, 9 de marzo de 2009

Love Song


Siempre que estoy a solas contigo,
me haces sentir como en casa de nuevo.
Siempre que estoy a solas contigo,
me haces sentir completo otra vez.
Siempre que estoy a solas contigo,
me haces sentir joven de nuevo.
Siempre que estoy a solas contigo,
me haces sentir divertido de nuevo.

Por muy lejos que esté,
te amaré siempre.
por mucho tiempo que me quede,
te amaré siempre.
todas las palabras que diga,
te amaré siempre;
te amaré siempre.

Siempre que estoy a solas contigo,
me haces sentir libre otra vez.
Siempre que estoy a solas contigo,
me haces sentir inocente otra vez.

Por muy lejos que esté,
te amaré siempre.
por mucho tiempo que me quede,
te amaré siempre.
todas las palabras que diga,
te amaré siempre;
te amaré siempre.



[ http://www.youtube.com/watch?v=tU6wkCxDHCk ]

viernes, 6 de marzo de 2009



Eres el ruido de mi mar en verano,
el viento que agita las mareas de mi pecho.




miércoles, 25 de febrero de 2009

Te esperé, y ni tus soles ni tus nubes se asomaron.
Tampoco hubo rastros de tu voz pese a mis noche de desvelo,
Ya no estaban tus pupilas fijas en las mías,
ni el polvo que tus pies levantaban al caminar.







domingo, 1 de febrero de 2009


Definitivamente puede que sea excesivamente tarde.
De esos días de verano ya sólo quedan recuerdos dulces en nuestras memorias, imágenes que van y vienen, que se alejan y se acercan cuando miro mis manos.
No queda nada de esos besos robados a la luz de la luna, ni de los abrazos tímidos entre aquellos inmensos gigantes que contemplaban silenciosos tu silueta y la mía, haciéndose cómplices de nuestra aventura.
A veces recuerdo tus ojos y tus manos y tus labios, y es que de pronto los siento tan lejanos y tan ajenos, como si no fueran míos, como si nunca hubiesen sido míos. Entonces recuerdo tu voz.
Las palabras de amor susurradas al oído, tu mirada tierna sobre mis sienes, y el corazón me late de prisa, como antes, como ayer entre esas calles polvorientas y tejados desteñidos, entre nuestros juegos de infancia, entre aquellas flores que sólo florecían para nosotros, tú y yo en la inmensidad del día, la tarde y la noche, ante el sol y las estrellas... Tú y sólo tú conmigo, conmigo una eternidad.
Yo prometo.
Prometo no volver a soltar tu mano, quedarme ahora y para siempre junto a esos brillantes ojos tuyos, esos que redescubro hoy y que sigo amando con la misma intensidad. Pero no es fácil. Cuánto me gustaría que leyeras, que me leyeras y supieras esto que me invade hasta las entrañas.
El miedo siempre fue más fuerte, pero ya no.
Ya no importa nada, ¡olvidemos mis palabras idiotas y mis indecisas miradas!
Quiero quedarme. Quedarnos petrificados en el instante en que tu boca y mi boca se hacen parte de un tierno amor en flor.

viernes, 2 de enero de 2009


Yo solía escribir poesía en prosa y en verso, leer muchos libros y hablar de Vicente Huidobro a viva voz, pero no por eso me llamé a mi misma poeta.

También solía transformar mi aspecto, me volvía otros y otras, adquiría nuevas vidas y nuevos senitmientos, pero todo eso no me hizo ser actriz.
A veces, cuando tenía ánimo, entonaba canciones bonitas acompañada de una guitarra para quienes quisieran oírlas, pero eso tampoco me convirtió en un gran músico.


He aquí yo: la nada misma.